186Devaneos
escrito por Broken Angel el 23 de Mayo, 2006 a las 8:22 pm
finalmente estoy aquí…
Respiro este aire que tú tanto amaste, bebo del mismo agua que tantas veces bañó tu cuerpo, piso la misma tierra que te tiene cautivó el corazón… la que te vio nacer.
Jamás creí que vendría hasta tan lejos sin tu presencia. Y a pesar de los años y del olvido, no puedo evitar preguntarme qué ha sido de tus pasos, a dónde los ha conducido el destino. No es que en realidad me importe, porque lo que pasó, pasó; fue bonito mientras duró. Precioso, pero no por ello eterno y yo miro a través de este cristal empañado como cae el mar sobre las rocas, azotadas también por el viento que sí que es eterno, imparable, inquebrantable por naturaleza. La esencia de lo sempiterno mismo.
Mientras mis pensamientos se van al pasado, a entonces, al sol de aquel año que se escapó entre nuestros dedos cuando soñamos venir aquí un día los dos. Solos, juntos. Tú quisiste enseñarme tu tierra y yo quería ver todo aquello que tanto amaban tus pupilas.
Y ahora que los años han pasado y ya hemos crecido, yo estoy aquí por motivos de trabajo, ironías del destino, y tú no estás en esta isla, porque tus pasos no acabaron aquí. Lo sé. La vida da muchas vueltas y la casualidad es que volvemos a habitar uno cerca del otro, pero destinados a no encontrarnos, pero creeme cuando te digo que es lo mejor. Me gusta mirar hacia adelante. Y así es cómo tiene que ser.
Es lo único que sé de ti, tu paradero.. y ya es más de lo que debo.
No puedo evitarlo, soy una melancólica sin remedio. Guardo mil sentimientos dulces en el corazón. Aromas, colores, sentidos, sabores.. y de este lugar, me llevo mi pequeño resquicio también. Quizá un poco por tu causa, ya que hiciste que cobrase sentido en mi vida. No por él mismo, sino por ti, así que ahora es justo que atesore un pequeño momento, un color, una luz, acaso un dulce golpe de viento callado que habrá de quedar ahí, guardado, en silencio, en ese huequito de mi ser que había esperando, ya hace tiempo, por este pequeño fragmento de tiempo que he pasado aquí.
Ahora el círculo está cerrado. Tú eres parte de mi pasado, esta isla es ahora mismo mi presente, aunque sea por trabajo, y habré de volver en el futuro mientras mis jefes no decidan lo contrario.
Siempre que vuelva pensaré en tí, es algo que no puedo evitar, pero sigues siendo un recuerdo, y en el pasado permanecerás por siempre.
Prueba superada.
-Lanzarote, 22 de mayo de 2006-